Poemario

Jesús Díaz Hernández

NOS TIENEN QUE VER
Siento que estáis ahí rozándome
invisibles con vuestra alma pura,
seres al borde del abismo
con el miedo intacto desde el primer día,
invisibles prestos al desánimo.
Nadie nos ve y desconocemos el por qué.
Es hora de averiguarlo.
Los ojos no nos valen de nada,
no queda otra que sentirnos y avanzar…
El mundo es de los invisibles,
hay que recuperarlo,
nos tienen que ver…,
nos tienen que ver de una vez por todas.

ALEGRÍA
Al borde de mí mismo
cuando todo parece perdido
me acaricia la alegría de vivir.
Es sólo un instante que parece eterno,
barrera invisible a la melancolía,
a la incertidumbre,
a todo lo oscuro que golpea en mi memoria,
un instante que muere al oscurecer el día.
Cuando ves en la vida hambre, frío y sumisión…
¿Se puede sentir alegría?
La alegría es un ave de paso
que huye de mi melancolía.

LAMENTO
Desesperación,
vano lamento de este tiempo.
De mí no quedará nada,
ni siquiera las botas
con las que surqué los vastos
territorios de la melancolía.

PEREGRINOS SIN PATRIA I   II

Barcas sin quilla y sin futuro
deambulan ausentes por aguas
sin alma.
Las olas se sublevan, atruenan,
y laceran esperanzas.
El mar calla todo su furor,
sólo habla para escupir
los cuerpos oscuros de peregrinos
sin patria.
Tumbas sin lápida se levantan
en cada playa.
Han llegado a su destino.

SOÑAR
Cercenamos de raíz cualquier intento
de hacer soñar al mundo.
Ya no quedan trajes con hechuras de bondad,
ni rastro de flores en este jardín del edén
en el que creíamos vivir.
La verdad se ha convertido en tabú
para los que recorren el mundo,
para los que lo viven,
para los que lo cuentan…
Cerrar los ojos ya no es soñar, sólo es dormir.
El mundo se ha convertido en una cama
donde nos dictan los sueños.

MÁS AGUA
Para sentir este mundo necesitamos más agua.
Agua que lave manos y arrastre lodos,
que despeje rostros e ilumine pueblos.
Viene la desgracia en sintonía con el barro,
todo se envilece en un instante de agonía…
Y aquí estoy a la espera de más manos.
La fatiga y el desamparo intentan acabar conmigo,
el hambre y el frío acechan por mis talones,
siento subir el hielo por mis frágiles tibias.
El miedo me invade.
Busco agua.
¿Dónde encontrar más agua?

NO SEÁIS ESTÚPIDOS
Imagina lo que los hombres podrían hacer
si la sandez no nublara su razón,
si la codicia no les ahogara.
Imposible imaginar lo que salta a la vista.
Pero tú no lo sabes, no lo puedes saber.
No vale decirle a la masa entre tinieblas:
“No seáis estúpidos”.
Hay que llegar para alterar el orden de las
cosas.
La secuencia de cualquier numeración
resume la conciencia de los hombres.
Hay que estar allí.
La luz sigue esperando.

PARAISO DE PAPEL
Ven, salta lo prohibido, revienta las barreras,
acércate a esta orilla
donde brillan los peces de colores,
y la arena se desliza silenciosa,
pero ¡cuidado!, desconfía de las luces oscuras
y las palabras etéreas,
has llegado a un paraíso de papel
donde el aire que respiras, dirán
que no te pertenece.
Has entrado en el laberinto,
no hay lugar para más sueños.

MIERDA
En esta plaza o en aquella calle,
en barrio obrero o en zona noble,
igual da su mediático destino,
la mierda se aparea lasciva por donde
los ciudadanos, de aquí y de allá, pasan.
Pero no es ella la culpable de su fortuna,
que ya sus dueños saben por dónde esparcirla
para satisfacer sus pervertidos vicios.
A la mierda satisfechos van a parar
los que gloriosamente viven cada
momento de su vida como una mierda,
piensan como una mierda
y hablan de tú a la misma mierda.
Y así no hay penitencia que perdone
a esa facción de asquerosos que
sacan de sí todo lo que hiede y
lo plantan en el primer lugar que encuentran.
Lástima que su cerebro, su más podrido tesoro,
no lo evacuen entre tanto desperdicio.

SABOREAR
¡Miradme!
¿No me veis?
Soy del color del vino,
¿Nadie me quiere saborear?

PASIÓN
Me aflige la amargura del eterno
deambular solitario.
Ando y desando aceras,
recorro senderos bajo los árboles,
cruzo puentes y contemplo ríos,
siempre con la mirada baja
y el caminar tranquilo.
Y, sin embargo, sonrío,
aunque el frío aceche
y la lluvia me traspase
siempre sonrío.
No es locura,
es pasión.

EL TIEMPO SE ACABA
Si digo “ahora”, ya es pasado.
Si digo “mañana”, no hay futuro.
El tiempo se acaba.

LOS TENEMOS TAN CERCA
Los tenemos tan cerca, los podemos ver,
casi los podemos tocar.
Sabemos que están ahí, orgullosos y falsos.
Por amplios salones de terciopelo
deslizan sus cuerpos de barro transparente
mientras danzan el vals de la muerte.
Sonríen a cada paso en cadencia silenciosa
acompasando todos sus músculos
a la confluencia celeste de los astros.
Viven en un agujero negro,
controlan las fases de la luna,
hunden las pateras de los desarraigados
y funden el azulado hielo de los polos.
Nada les importa,
miran el futuro con los brazos abiertos.
En la fiesta macabra de nuestro mundo
tienen comprometidos todos los bailes.

LO QUE HAN DEJADO I   II
Salir y ver lo que han dejado,
tierra sembrada de salitre,
vida ausente de sueños,
inanición de los sentidos.
Todo eso es nuestro.

INMORTAL II
Si después de verme en tus ojos
pudiera cerrar los míos
sería inmortal.

UN TIEMPO PERVERSO
Mi mente ha desterrado las sombras,
vivo en el silencio del olvido.
Es un momento de paz.
¡Qué engaño!
Falsa creencia de los desarraigados.
Aún pervive la angustia
de un tiempo perverso,
la agonía de lo que no tiene fin.

FLORES DE SANGRE Y FUEGO
Han sembrado bulbos de tiranía
bajo la tierra que pisamos.
Crecerán flores de sangre y fuego
para disfrute de los infames.
Muchos morirán de placer
creyéndose inmortales.