La necesaria condición para encontrarse

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Desde hace unos meses y por voluntad propia, en el ámbito de internet, he formado parte del protocolo estándar http (ERROR 404) El 4 significa “error del cliente”. Los siguientes dos números, el 04 (“Not found”) DESAPARECIDO

Aprovecho esta “condición” para retroceder y buscar un punto de restauración (vuelvo a conectarme) y me detengo en el proyecto realizado con el Colectivo Cillero “Horizontes de Silencio” y en la reflexión conjunta “La revolución en el arte”, enero de 2014 y su consecuencia más directa, la performance “En titirilandia” en marzo de ese mismo año.

Entre tanto os invito a participar de esta reflexión y a iniciar un debate, si existe debate posible, sobre el compromiso y la independencia del artista en una sociedad que, en general, parece mirar hacia otro lado

 

LA REVOLUCION EN EL ARTE.    Colectivo Cillero. 

Hace tan solo año y medio iniciábamos  en Lisboa,  este  proyecto convencidos de que buscar la utopía de una sociedad diferente podría ser un referente para nuestra condición de artistas, buscar un horizonte, pintarlo, esculpirlo, moldearlo, escribirlo, fotografiarlo y, en definitiva, soñarlo podría ser nuestra aportación a la consecución de un mundo más justo. Hoy os mostramos nuestro trabajo y nos preguntamos ¿para qué?

Europa (y el mundo) se hunde en un caos político y económico provocado por las clases sociales dominantes (bancos y grandes corporaciones) y conducido por unos políticos que les sirven fielmente. Se hunde para millones de personas que han perdido sus empleos, que han visto mermar escandalosamente sus salarios, que no encontrarán trabajo nunca, que no disfrutarán de enseñanza y de sanidad gratuitas, en definitiva, que se han quedado sin trabajo y sin derechos sociales.

¿Existe el arte para los desamparados?  ¿Hay arte para denunciar estas injusticias?  ¿Hacemos arte para clamar contra los corruptos?  El arte debe mirar de frente y abordar lo que se encuentre en su camino, guste o no. No hay debate posible sobre el compromiso del artista, no hay debate sobre la independencia del artista y el arte por el arte. No hay ningún debate mientras los desprotegidos, aquellos a los que el progreso evita, aquellos a los que desilusiona y olvida el arte, deseen y esperen algo de nosotros. No se puede mirar hacia otro lado. He aquí nuestro destino de artistas.

Hemos trazado el horizonte como una línea de meta. Hemos abierto camino con vivos colores de esperanza y negros tintes de rabia, hemos llenado nuestras mochilas con anhelos de justicia e igualdad.

Ahora, intentemos caminar en la dirección correcta.