DE LA PINTURA A LA POESÍA Y DE LA POESÍA A LA PINTURA.
Un solo camino recorrido en dos direcciones.
La poesía, más allá del sentido literal de la palabra, provoca en el lector pensamientos, reflexiones y emociones de igual modo que una pintura es capaz de activar un pensamiento reflexivo en el espectador. Cuando poeta y pintor actúan como espectadores y se sumergen en la realidad del otro de manera que los pensamientos y sentimientos revierten para ser escritos o plasmados en una obra, podríamos decir que este paseo sensitivo ha realizado un camino de ida y vuelta. El objetivo de esta experiencia, por parte de uno y otro artista, es hacer una propuesta independiente, cada uno desde su perspectiva y desde su apreciación personal sobre lo leído o percibido dejando al espectador-lector la capacidad de aglutinar y reflexionar en busca de lo que será el verdadero significado de las obras, es decir, el apreciado por él a través de los distintos pero similares mecanismos que tanto poesía como pintura poseen. Por ello pensamos que este discurrir enriquece el paseo del espectador, pero no solo en la esencia del mensaje, sino también en la multiplicación de recursos utilizados a tal fin, ya que cada disciplina aporta los propios. De la palabra, el léxico o la sintaxis que proporciona la poesía, al color, la textura, el formato o el trazo que aporta la pintura sin olvidarnos de los que comparten, como ocurre con la composición, la estética, el sentimiento o la metáfora. Por otro lado, se ofrece la posibilidad de ampliar esta recorrido posibilitando, mediante el recitado, la dimensión sonora al poema. De esta manera se ha organizado un grupo de trabajo para dar forma a este proyecto en el que se han conjugado pinturas y poemas para ver, leer y/o escuchar. El actor Paco Vicente Cruz, el poeta Jesús Díaz Hernández y el pintor Pablo Baeza materializaran su propuesta en la realización de un libro y diversas exposiciones propiciando así los dos escenarios posibles para la presentación de este trabajo.