Del Amor y La Guerra

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CUANDO LLEGUE EL DÍA

Cuando llegue el día
quiero que sea gris,
lluvioso,
de prados verdes,
de casas bajas,
de árboles recios,
de poca gente.

Quiero oír
la voz tranquila
de los espíritus serenos.
La ventana entreabierta,
la persiana subida.

Un blues sonando a distancia,
y yo listo para salir
con mi paraguas,
solo,
sin compañía,
para encontrarme
con mi alma.

Jesús Díaz Hernández

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DESALMADOS

Hay un mundo perdido
donde habitan los desalmados,
los que creen saber que es el amor
cuando aún están aprendiendo
a fomentar el odio.

Los que balbucean despropósitos
a costa de seres indefensos.
Los que aducen razones de peso
sacadas de la bascula de la iniquidad.

Los que, suplicantes eternos,
incumplen promesas por vanidad.
Los que poniendo a dios por testigo
pierden la palabra y la dignidad

Los que sin sombra de sonrojo
mienten con total impunidad.
Los que arrastran sus pasos
entre la sangre de los demás.

Los que después de haber caído
en el abismo de la necedad
no quieren saber nada,
nada, de la verdad.

Jesús Díaz Hernández

la-ciudad-y-el-invitado

 LA CIUDAD Y EL INVITADO

Siempre la misma calle,
la misma casa, la misma estatua…,
todos abren los ojos al invitado.
Todos esperan que no se canse
de tanta rutina ciudadana.
Las bocas mueven los labios
y sus palabras inundan el asfalto.
Los coches añaden la música
mágica e irreverente
de carnaval diabólico.
El coro trágico asume el peligro
que acecha al invitado del más allá.
La ciudad camina despacio
pero las luces se apagan y encienden
demasiadas veces.
El invitado mira todo,
como es su deber,
y asiente.
Ahora salgamos del cuadro.
El artista ha pintado una
despedida donde no estamos tu y yo.
El invitado sonríe satisfecho.

Jesús Díaz Hernández

progreso

PROGRESO

Hay miles de hombros arrimados,
la piel acerada,
las manos abiertas en llagas.
La tierra no da más.

La veo hundirse en abismos sin fondo
¡tan finos¡
y por ahí huye el mundo
a planetas lejanos
en busca de misericordia.

Saldrán cohetes de las venas negras,
derribarán estrellas
y caerán a nuestra vera.

Las acariciaremos como a perros lanosos
sin sentir el frío de sus glaciales
y moriremos dando loas al progreso.

Jesús Díaz Hernández

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GUERRA VERSUS OLVIDO (Acepción íntima)

Palabra mágica donde las haya,
“Guerra”
la palabra total.
¿Quién no está en guerra?
Pregunta la paloma.
Si todos lo parecen desear.
Hasta los que dicen:
“¡Que horrible¡
no deseo una guerra jamás”
no se dan cuenta
de que son cómplices
de lesa humanidad.

¿Acaso nadie sabe cómo
se inicia una guerra?
Es por generación espontánea, quizás:
“Las guerras porque sí”
La estupidez reina en el mundo
o nadie conoce la palabra complicidad.
Decir si a todo
cuando lo único que se pide
es pensar.
Si alguien da la orden de ataque
hay que preguntarse:
¿Por qué será?
Y nunca, jamas decirse:
“Yo no lo puedo evitar”.
Y ahora en voz alta pensemos:
“No será, que si la guerra
no es con nosotros
es mejor decir:
Entonces que más da”

Jesús Díaz Hernández