Amanecer de un niño

Una vez contempló un amanecer,
era un niño descamisado
que sabía que el cielo era azul
y el mundo un camino por andar.


¿Dónde encontrar lo que para ti no hay?
Busca, niño perdido, sigue buscando
en las entrañas de la desesperanza aunque
caigas en la vil sumisión de los abandonados.


Ahora sabes que el amanecer se busca
en la tierra, entre escombros e inmundicia,
donde escarbas respuestas
al hambre miserable de las conciencias.


Quizá nunca puedas levantar la vista
aunque ansíes conocer las estrellas,
quizá sólo si la tierra cambia de rumbo
puedas sonreír al futuro.


Quién sabe si veremos tu cara de niño
levantada al sol del amanecer.
Esperanza vana… Tienes la sensación
de que el amanecer es siempre de otros.

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